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Turbulencia: la crisis financiera internacional

El impacto para México.

Turbulencia. La crisis financiera internacional

Inversionistas, empresarios, académicos, profesionistas, padres de familia, o cualquier otra persona, sufren pérdidas y pueden ser arrastrados a la quiebra por una crisis económica, simplemente por tener una defectuosa interpretación de los acontecimientos…por un error de diagnóstico.

Hablando en sentido figurado, haga de cuenta que usted o yo, padecemos un fuerte dolor en la boca del estómago. Sentimos irritación…un hueco…un dolor que se nos va a la espalda…insoportable.

Cuando acudimos al médico, después de revisarnos, nos diagnostica gastritis. Nos dice que la ciencia está tan avanzada, que el remedio es relativamente sencillo. Que basta con tomar algunos medicamentos durante tres semanas para remediar el problema.

Decidimos seguir las recomendaciones al pie de la letra, pero de poco sirve. El caso es que, tiempo después, empeoramos.

Vamos a dar al hospital. Y ahí, un diagnóstico correcto, certero, nos dice que en realidad lo que tenemos son piedras en la vesícula. Que urge una cirugía para extirparla y evitar mayores problemas. Para ese entonces, ya pusimos en riesgo nuestra salud y perdimos una buena cantidad de dinero.

Algo más o menos parecido sucede con el mundo de la economía, las finanzas y los negocios: un error de diagnóstico puede ser fatal. A finales de 2008, los mercados se sacudieron tras la quiebra de Lehman Brothers, una de las grandes instituciones financieras del mundo. Fue el banderazo de salida para desatar la anterior crisis global.

El tipo de cambio al mayoreo en México, que en agosto de ese año cotizaba en 9 pesos con 87 centavos por dólar, brincó a $15.49 para marzo del siguiente año. Una depreciación de casi 57% en siete meses.

Para esas fechas, según mi análisis, la ola estaba ya muy crecida y el peso empezaría a recuperarse. Me llama un empresario del norte del país, un conocido de años para preguntarme alarmado: “oye, ¿compro dólares?, ¿es cierto que va a llegar a 20 pesos?”

“No, no, no…tranquilo”, le dije…”no vayas a cometer ese error, no va a llegar a los 20 pesos, para nada”…”Es que me están llegue a ese nivel”, insistió…con la confianza que nos teníamos le dije: “mira, mejor respira profundo y cálmate, no vayas a cometer semejante barbaridad porque puedes salir muy raspado”.

Aparentemente hizo caso. Tiempo después, sin embargo, lo encontré abatido. “¿Qué pasó?”…”Compré las coberturas en aquella época”, me confesó. “Lo hice por puro miedo, pero las pérdidas que le provoqué al patrimonio familiar, a la empresa de mi papá y mis hermanos, fueron considerables… nos ha costado mucho trabajo recuperarnos”.

Viene a colación amigo lector, porque la economía mexicana está siendo sacudida por la turbulencia. Es una crisis fuerte, que viene de fuera y nos está pegando. El problema es que esa turbulencia va para largo.

México no está blindado como aseguran funcionarios de gobierno o creen inocentemente algunos despistados hombres de negocios.

México no es Marte; forma parte del planeta Tierra, y ese planeta será sacudido por la turbulencia financiera. Ya lo dijo el Dr. Agustín Carstens, Gobernador del Banco de México, el 20 de enero de 2016:

“Los mercados emergentes deben prepararse para un golpe potencialmente grave…la sacudida puede ser violenta…las autoridades políticas deben estar preparadas” Con esto confirmó el diagnóstico que hice en mi libro “Entre el Miedo y la Esperanza”, publicado en septiembre de 2013, y en múltiples conferencias, asesorías o entrevistas en medios de comunicación, donde advertí desde hace tiempo que se estaba gestando una nueva crisis financiera a nivel mundial, y que podría ser incluso más grave que la anterior.

El propósito de este libro es, entonces, ofrecerle a usted un diagnóstico de lo que puede suceder…de los escenarios, de las grandes tendencias.

Un diagnóstico lo más frío y equilibrado posible, porque no faltará quién presa de la incertidumbre o animado por intereses de carácter político, distorsione la realidad, la manipule y asegure que México se va a colapsar, lo que también es falso, según mi percepción. Estoy convencido que nuestro país, después de este bache, despegará para alcanzar altas tasas de crecimiento que le permitirán convertirse en líder de América Latina, en la economía número uno del continente.

Sin embargo, todavía falta para llegar ahí, y por eso tenemos que estar preparados. Afinar la puntería, armar una buena estrategia que nos permita proteger el patrimonio…llegar a buen puerto, pues.

Una estrategia que nos de capacidad de resistencia, porque para tomar decisiones acertadas porque lo realmente importante no es saber dónde se encuentra parada la economía HOY, no señor, sino más bien visualizar en dónde se encontrará probablemente MAÑANA.

Como alguna vez dijo Wayne Gretzky, destacada personalidad del Jockey sobre hielo: “Los buenos jugadores, patinan hacia donde está el disco, pero los grandes jugadores, patinan hacia dónde va a estar el disco”.

Seamos pues, buenos jugadores. Es por ello que lo invito a leer este libro. Y como siempre, le agradezco amigo lector el tiempo que le pueda dedicar con la esperanza de que la información que contiene, le pueda ser de utilidad.

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