El as bajo la manga

El as bajo la manga

La carta de Donald Trump para doblar a México

La noticia corrió como reguero de pólvora: “EU pretende abandonar el TLCAN y probablemente hará el anuncio en la próxima ronda de negociaciones que empieza el 23 de enero”, dijeron fuentes canadienses involucradas en la negociación. Inmediatamente aumentó la presión para el tipo de cambio en México, reflejando el temor de los inversionistas.

Y mire que no es casual porque diversas fuentes de peso o prestigio internacional (como Credit Suisse, Forbes o Goldman Sachs, entre otras), han advertido desde hace tiempo del impacto negativo que tendría para nosotros sobre la tasa de crecimiento, la industria automotriz, la cotización peso-dólar y otras áreas un posible abandono del TLCAN por parte de EU.

Aquí la pregunta es: ¿y realmente lo van a abandonar? Mi respuesta amigo lector es un contundente “NO”. Claro que no lo harán.

Hay muchos intereses involucrados. El grado de integración, las cadenas de valor, el flujo de mercancías, de capitales, aumentó la dependencia entre países. Para EU también sería como darse un tiro en el pie. ¿Entonces porqué lanzar la amenaza?

La razón principal, a mi parecer, es que de aquí en adelante entran de lleno en la mesa de negociación dos temas cruciales, muy sensibles para el gobierno estadounidense que le urge resolver favorablemente: 1. Las llamadas “reglas de origen” (porcentaje de materias primas regionales que deben incorporar los productos de los tres países para circular libremente, para beneficiarse de los bajos aranceles que garantiza el TLCAN) y el apartado de “solución de controversias” (que forma parte de los Capítulos XI, XIX y XX).

En esos dos temas los equipos de México y Canadá no quieren retroceder ni un ápice porque no les conviene. “Se han puesto sus moños” pues, como se dice en términos coloquiales.

Reforzar las reglas de origen, aumentar el porcentaje de contenido regional para la industria automotriz instalada en México que ha experimentado un auténtico “boom” al amparo del Tratado, significa dejar de comprar materias primas más baratas elaboradas en países asiáticos y sustituirlas por partes estadounidenses más caras. Es decir, sacrificar ganancias, margen de utilidad.

En materia de solución de controversias lo que quiere hacer EU es eliminar los mecanismos de arbitraje que actualmente existen para que sus tribunales tomen el control absoluto y resuelvan cualquier controversia con México y Canadá, al amparo de sus propias normas, nada más, punto. Para expresarlo también en términos coloquiales, “que sólo sus chicharrones truenen”, porque la mayor parte de los conflictos, a la fecha, los han ganado mexicanos y canadienses gracias al Capítulo de solución de controversias del TLCAN.

 “Hacer grande a América otra vez” como decía el actual presidente de EU en campaña, pasa por recuperar Soberanía, concepto que entendido en estricto y correcto sentido técnico-jurídico, es asegurar la hegemonía de las propias leyes.    

A estas alturas usted quizá se esté preguntando amigo lector: y bueno, ¿cuál es entonces el dichoso “As” bajo la manga que va a sacar Donald Trump para doblar a México, según tú?

Me refiero a la cláusula 2205 del TLCAN que textualmente dice: “Una parte podrá denunciar (nota: abandonar) este Tratado seis meses después de notificar por escrito a las otras partes su intención de hacerlo”. Así de sencillo, por increíble que parezca. Haga de cuenta que si Trump manda por escrito al Presidente Peña y al Primer Ministro Trudeau el aviso el 2 de marzo de 2018, a partir del 2 de septiembre EU ya estaría fuera del TLCAN.

Pues bien, desde hace meses en conferencias y asesorías he estado advirtiendo que en el último tramo de las negociaciones, Donald Trump, para meter presión y lograr sus intereses estratégicos (reforzar reglas de origen y eliminar el capítulo de solución de controversias), va a mostrar públicamente que ya redactó el aviso y amenazará con enviarlo a los gobiernos de México y Canadá.

La sacudida va a ser fuerte, el susto grande y el escándalo en los medios de comunicación, igual. Pero a final de cuentas la Casa Blanca va a doblar con esa estrategia a sus contrapartes. Justo en ese momento es previsible que Trudeau y Peña, así como sus equipos reaccionarán de inmediato para calmar los ánimos, evitar que realmente se mande el anuncio que contempla la cláusula 2205 del TLCAN, ceder en la mesa de negociaciones y evitar que EU abandone el acuerdo.

No en balde (aunque nos pese), siguen siendo la potencia número uno del planeta. Y no creo que cualquiera que se atreva a ponerse con Sansón a las patadas, salga bien librado. Ese es el “As” que tiene Donald Trump bajo la manga para doblar a México. Ya lo verá usted…ya lo verá.

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